Mala visión en los niños: se puede prevenir?

El período de madurez visual en los niños se produce desde el nacimiento hasta los 8 años aproximadamente, cuando se desarrollan todas las redes neuronales y el crecimiento ocular. Si algo interrumpe este desarrollo, se pueden producir problemas visuales.

Los especialistas previenen sobre el uso y abuso de los aparatos tecnológicos por parte de los niños, ya que dicen que hay una relación en algunos casos entre el desarrollo de la miopía y el excesivo uso de tabletas, celulares y demás aparatos. Más allá del factor hereditario, que también existe, este problema en el desarrollo se produce cuando los pequeños se exponen muchas horas a algún tipo de pantalla electrónica o monitor: esto genera una acomodación excesiva del cristalino para poder leer de cerca y con el tiempo estos cambios pueden llevar a la miopía.

Es importante que los padres realicen consultas oftalmológicas por lo menos 1 vez al año  durante los primeros años de vida, ya que muchas afecciones presentan una apariencia normal, y sólo se pueden descubrir a través de exámenes visuales. Pero también influyen mucho en la salud visual pequeñas acciones, como cambiar hábitos alimenticios, hacer ejercicios visuales en casa, y muy importante: regular el uso de aparatos electrónicos.

Llama la atención de la comunidad científica la acelerada progresión de la miopía entre los jóvenes asiáticos. El pasado año una investigación reveló que entre el 80% y el 90% de la población joven de las grandes ciudades asiáticas es miope, cuadruplicando este problema en la población adulta, lo que deja en claro que afecta mucho más a las nuevas generaciones.

Los expertos recomiendan:

-Distancia. Todo dispositivo tecnológico del cual hagamos uso debe situarse a 30 centímetros de los ojos.

-Descanso. Cada 20 minutos se le debe dar descanso a la vista.

-Parpadear mucho: Cerrar los párpados fuertemente durante 5 segundos y luego abrirlos mucho. Este ejercicio relaja los músculos oculares.

– Enfocar objetos lejanos, recomendable a más de 3 metros de distancia.

Dormir bien. El ojo se recupera durante el sueño, generando nuevas células para su protección.

Sana alimentación: una dieta sana y rica en antioxidantes y omega 3 ayuda a mejorar la función visual y cerebral en los niños. Estos se encuentran en todas las frutas y verduras. También es importante comer alimentos ricos en Omega 3 para la salud de la retina y el cristalino, lo podés encontrar en el pescado.

-Sol: evitar la exposición prolongada a los rayos solares y usar anteojos de sol con filtro y protección ultravioleta.

Recordá que un niño con una visión óptima, prevención y controles adecuados puede realizar todas sus actividades y desarrollarse de manera adecuada!