Anteojos 3D para niños

La tecnología 3D ya no se reduce a las salas de cine, ahora existen televisores, celulares y consolas de juego con ésta función, por lo que el uso de los anteojos 3D aumentó considerablemente y se volvió normal.  Los chicos están más expuestos que nunca con la proliferación de aparatos 3D en sus películas o videojuegos favoritos, pero ¿es sano para su salud visual?

Recientemente Nintendo (desarrollador de video juegos), junto con otros fabricantes de televisión 3D, advirtieron sobre los problemas de la exposición a esta tecnología para los ojos de los niños, diciendo que no deberían usarlas, lo que generó preocupación en los padres. A raíz de esto, los profesionales salieron a explicar cómo funciona el 3D y su efecto sobre los niños.

Especialistas recomiendan que los menores de 6 años no se expongan durante mucho tiempo a esta tecnología, ya que su vista no está totalmente desarrollada, pero mientras no abusen del 3D, pueden usarlo sin problemas. Es más, declararon que gracias al uso de los anteojos 3D se pueden descubrir enfermedades oculares que de otra manera hubieran pasado desapercibidas.

La tecnología 3D puede ser estresante para algunas personas, ya que los ojos tienen que ajustarse para poder recibir las imágenes, lo que puede provocar náuseas, dolores de cabeza y esfuerzo visual. Pero estas dolencias son síntomas de problemas visuales, y los anteojos 3D son los que las sacan a la luz. Para poder ver bien en 3 dimensiones, tiene que haber buena visión en los 2 ojos, y que ambos estén alineados. Esos síntomas son señales de que tengan estrabismo (ojos no alineados), ambliopía (ojo vago) o insuficiencia de convergencia (dificultad para mover los ojos cuando se mira algo de cerca).

Para poder ver en 3D, los niños necesitan que su “visión estereoscópica” funcione bien, pero si tiene los ojos enrojecidos, se los frota o los entrecierra, o directamente no soporta ver una película o juego en 3D porque se marea, significa que hay un problema de fondo y necesita una revisión por parte del oftalmólogo (recuerden que los ojos de los chicos deben revisarse desde los 6 meses, como mínimo, en adelante) para un diagnóstico y posible tratamiento.

En definitiva, no hay que tenerle miedo a esta nueva tecnología. Como con todas las cosas, es importante no abusar de ellas: estar muchas horas expuestos a una pantalla normal es tan perjudicial como una pantalla 3D. Cada vez que se haga una actividad que requiera esfuerzo visual (leer, ver la TV, video juegos, etc),  se recomienda tomar descansos regulares, como fijar la vista en un punto lejano durante por lo menos 20 segundos, o parpadear repetidas veces.