Alergias oculares en primavera: cómo reconocerlas y cuidarte

Alergias oculares en primavera: cómo reconocerlas y cuidarte
Alergias oculares en primavera: cómo reconocerlas y cuidarte

La primavera trae días más largos, árboles en flor y temperaturas agradables. Pero para muchas personas también trae picazón, lagrimeo y ojos rojos que arruinan cualquier plan al aire libre. Se trata de las alergias oculares, una de las consultas más frecuentes en esta época del año.

En Nueva Visión Ópticas queremos que disfrutes de la temporada sin molestias, por eso te contamos cómo reconocer una alergia en los ojos, qué podés hacer para aliviarla y cuándo conviene consultar.

¿Qué es una alergia ocular?

La alergia ocular es una reacción exagerada del sistema inmunológico frente a sustancias que normalmente son inofensivas, llamadas alérgenos. Cuando esos alérgenos tocan la superficie del ojo, el cuerpo libera histamina y otras sustancias que provocan inflamación.

La forma más común es la conjuntivitis alérgica: una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. A diferencia de otras conjuntivitis, no es contagiosa.

¿Por qué aumentan en primavera?

Durante la primavera, los árboles, pastos y flores liberan grandes cantidades de polen que viaja por el aire. En zonas urbanas con arboleda, como muchas de Buenos Aires y zona norte, esa carga puede ser considerable. A eso se suman otros factores típicos de la estación:

  • Días ventosos, que dispersan el polen y el polvo.
  • Ácaros del polvo que se remueven con la limpieza de primavera y el cambio de ropa de cama.
  • Esporas de moho, favorecidas por la humedad.
  • Pelos de mascotas, que se acumulan en el hogar.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas suelen aparecer en ambos ojos a la vez y pueden variar de una persona a otra:

  • Picazón intensa, que es el síntoma más característico.
  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Lagrimeo excesivo.
  • Ardor o sensación de arenilla.
  • Hinchazón de los párpados.
  • Secreción acuosa o mucosa clara.
  • Sensibilidad a la luz.

Muchas veces aparecen junto con estornudos, congestión nasal o picazón en la garganta, sobre todo en personas con rinitis alérgica.

Qué hacer para aliviar los síntomas

Si sospechás que tenés una alergia ocular, estas medidas pueden ayudarte a estar más cómodo:

  • No te frotes los ojos. Es lo primero que uno quiere hacer, pero aumenta la liberación de histamina, empeora la irritación y puede lastimar la córnea.
  • Aplicá compresas frías sobre los párpados cerrados durante unos minutos. Alivian la picazón y reducen la hinchazón.
  • Usá lágrimas artificiales sin conservantes, que ayudan a «lavar» los alérgenos de la superficie ocular. Conservarlas en la heladera las hace más refrescantes.
  • Lavate las manos y la cara al volver de la calle, para sacar restos de polen.
  • Evitá los colirios sin indicación médica. Algunos, como los que «sacan lo rojo», pueden empeorar el cuadro, y los que contienen corticoides solo deben usarse bajo control del oftalmólogo.

Cómo prevenirlas

Si sos alérgico, prevenir es la mejor estrategia:

  • Mantené las ventanas cerradas en los días de mucho viento o con altos niveles de polen, sobre todo a la mañana y al mediodía.
  • Ventilá tu casa en horarios de menor carga de polen, como después de una lluvia.
  • Lavá la ropa de cama con frecuencia y en agua caliente para reducir los ácaros.
  • Limpiá con paño húmedo, en lugar de sacudir, para no levantar polvo.
  • Bañá y cepillá a tus mascotas con regularidad.
  • Cambiá la ropa al llegar a tu casa, sobre todo si pasaste mucho tiempo al aire libre.

Anteojos de sol: un aliado inesperado

Los anteojos de sol no solo te protegen de la radiación ultravioleta: también funcionan como una barrera física contra el polen, el polvo y el viento. Los modelos envolventes o de armazón amplio ofrecen mayor cobertura, y además reducen la sensibilidad a la luz que muchas veces acompaña a la alergia. Por eso, en primavera son un accesorio práctico además de un aliado para tu estilo.

Lentes de contacto y alergias

Si usás lentes de contacto, los alérgenos pueden adherirse a su superficie y prolongar la irritación. Durante un episodio de alergia conviene:

  • Reemplazarlos por anteojos hasta que los síntomas pasen.
  • Respetar estrictamente los tiempos de recambio y la higiene.
  • Consultar si te conviene cambiar a lentes descartables diarios, que siempre están limpios.

¿Cuándo consultar al oftalmólogo?

La mayoría de las alergias oculares son leves, pero consultá a un profesional si:

  • Los síntomas no mejoran en pocos días o son muy intensos.
  • Sentís dolor ocular, visión borrosa o una sensibilidad a la luz marcada.
  • Aparece secreción espesa amarillenta o verdosa, que puede indicar una infección.
  • Los síntomas se repiten todos los años: el especialista puede indicarte un tratamiento preventivo.

Un diagnóstico a tiempo evita complicaciones y te permite recibir el tratamiento adecuado para tu caso.

Cuidá tu visión todo el año

Las alergias oculares son molestas, pero con información y buenos hábitos se pueden sobrellevar mucho mejor. En Nueva Visión Ópticas te esperamos para asesorarte sobre anteojos de sol, lentes de contacto y cuidado visual. Nuestras ópticas están en San Isidro, Lomas de San Isidro, Martínez, La Lucila, Recoleta y Belgrano.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un oftalmólogo.

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